19/01/2024
Hace tiempo escribí este pensamiento, un día como hoy iniciaba mi historia...
Un padre que buscaba sacar adelante a su familia y siempre agradeciéndole a Dios empezaba su carrera como Taxista.... Es toda una profesión, la cual se adquiere con la escuela más dura, la de la calle. Ser taxista no solo es subirte a un carro, conducirlo y subir gente que te pagará por el servicio..... Ser Taxista va más allá, es saber que serás el enlace para que una persona vaya a encontrarse con su destino ya sea al trabajo, a la escuela, a un hospital para una noticia agradable o desagradable, a encontrarse con un ser querido como los padres, hijos, etc. Es saber que debes llevar a tu pasajero en tiempo, forma y sobretodo seguro a su destino. Es lidiar con tráfico, agentes de transporte, clientes que por alguna causa ya van molestos, inclemencias del clima, lugares inseguros o intransitables.....Y la lista sería interminable, aprendí a querer y respetar mi profesión en la cuál no hay un título, sólo años de experiencia, calidad en mi servicio y sobretodo me gusta lo que hago. Bendiciones a los clientes que confían en los auténticos taxistas. De todo corazón de un Taxista agradecido con Dios.
A todos mis compañeros, recuerden siempre, la verdadera ganancia es llegar con bien a casa y poder ver nuevamente a nuestra familia. Dios bendiga a los auténticos taxistas y sus familias.