01/11/2023
“PUDE HABER FALLECIDO EN EL ACCIDENTE, ASÍ QUE VALORO LA VIDA, VALORO LA FAMILIA Y VALORO LA AMISTAD”: CHAN LAU
El profesor egresado de la Escuela de Bacalar, Laureano Coronado, conocido como Chan Lau, habla de sus orígenes, el accidente que lo dejó parapléjico y sobre sus aspiraciones políticas, como parte de la estructura de Claudia Sheinbaum.
“En Bacalar no hay plazas comerciales ni banco. Y la política es la herramienta necesaria para el beneficio social”, señaló.
Durante una charla que transcurría a pocos metros de un árbol colosal, con el aire que trae la laguna de siete colores, dirá siempre sonriente que ese hecho marcó su vida: lo hizo más paciente….
¿Por qué te dicen Chan Lau?
-A mi abuelo, quien fue autoridad durante mucho tiempo en Bacalar, le decían Chan Juez.
A mi papá, para diferenciarlo, le pusieron “Chan Lau”, porque chan es una palabra maya que significa pequeño y Lau es el apócope de Laureano. De ahí viene Chan Lau, pero cuando yo crezco me empezaron a decir lo mismo que a mi papá y me gustó y me cambié el apodo que yo tenía.
-¿Qué apodo tenías?
-El Rorro.
-¿Cómo ocurrió el accidente?
-Me estaban entregando mi casa y ese día subí al techo de la cochera. Creo que como castigo por el deslumbramiento y por sentirme más de lo que debía ser como humano, a la hora de bajar, tropiezo y caigo de espaldas y me recibe el filo del piso. Me golpea la lumbar uno y me la estalla. Por compresión, mi columna quedó divida en dos y me dañé la médula espinal. Yo soy un lesionado medular.
-¿Cuánto tiempo te llevó recuperarte?
-Estuve en estado parapléjico en un periodo de seis o siete meses. Pensé que iba a quedar en esa condición. Desde la altura de la lumbar uno, que es casi medio pecho, hasta las puntas de los dedos de los pies, yo no tenía sensibilidad ni movilidad. Con el paso del tiempo, por terapias y diferentes sesiones ya empecé a tener sensibilidad y un poco de movilidad para poder levantarme, gracias a Dios.
La paciencia y la humildad
-¿Qué has aprendido en este proceso?
-Punto número uno: paciencia. Yo era muy impaciente y en cama tuve que esperar el periodo para tener sensibilidad, más paciencia para estar en silla de ruedas y ver cuándo podía levantarme con la ayuda de una andadera y, ahorita, paciencia para ver si logro recuperar el cien por ciento de la sensibilidad.
Hoy tengo un 60 ó 70 por ciento recuperado y como un 50 por ciento de la movilidad. Ya nada me desespera.
Punto número dos: quitarme el ego. Era muy egoísta, me sentía mucho más y he aprendido que lo importante es poder disfrutar de tener vida, porque pude haber fallecido en ese accidente, así que valoro la vida, valoro la familia, valoro la amistad por encima de esa casa nueva que ese día iba yo a recibir.
-¿Habitas en esa casa?
-Apenas regresé hace cuatro meses y la estoy disfrutando.
-¿A qué se dedica?
-Me recibí en la Escuela Normal Superior de Bacalar, soy docente de educación primaria y, desde hace algunos meses soy pensionado debido a la lesión, pues no tengo equilibrio y tuve que optar por solicitar el acuerdo presidencial.
-¿Cuántos años lleva su familia en Bacalar?
-Mi padre es originario de Bacalar, mi madre es nayarita y mi abuelo de Tizimín, Yucatán.
Mi abuelo se dedicaba mayormente al comercio y andaba de un lado a otro. Cuando llegó a Bacalar, le gustó y se asentó con su esposa y sus hijos, hace como 80 años. Mi padre conoce a mi mamá en el Estado de México, se enamoran y vienen a Bacalar, y aquí nacimos los tres hermanos.
Aquí les dejamos esta primera parte de la historia de Laureano Coronado , en una siguiente les estaremos contado un poco más de este personaje icónico de Bacalar.
Vía: Grupo Piramide