17/06/2025
PUNTOS A CONSIDERAR AL CONDUCIR EN TEMPORADAS DE LLUVIAS
Llantas: Mantenerlas en buen estado así como mantener la presión, frenos y amortiguadores en perfecto estado, de esta forma permiten una conducción más segura.
Frenos: Es necesario mantener los frenos en buen estado, ya que los frenos no responden de la misma manera en condiciones secas. Frenar de repente en una carretera mojada puede hacer que el coche derrape, lo más seguro es reducir la velocidad de forma paulatina hasta que el vehículo quede parado en su totalidad. No utilices los frenos a menos que sea necesario.
Limpiaparabrisas: Deben estar en buen estado y deslizarse correctamente, si rechinan, ensucian o cuelgan de un lado es necesario cambiarlos. Es recomendable cambiarlos una vez al año.
Cristales: Se deben mantener limpios y sin vaho, para ello es importante utilizar la velocidad apropiada del limpiaparabrisas y conectar los sistemas de aire acondicionado o climatizador para evitar el vaho y desempañar los cristales.
Luces: Es importante encenderlas ya que la visibilidad se reduce con la lluvia, a demás ayudan para que te vean bien.
Reducir la velocidad: Es recomendable conducir por debajo del límite ya que la lluvia empeora las condiciones de la vía. Con una velocidad moderada se tiene más control del vehículo y es más fácil frenar.
Distancia de seguridad: Es importante aumentarla del resto de los vehículos, sobretodo en carretera mojada, ya que se requiere más distancia para detenerse sin peligro.
Charcos: Es recomendable evitarlos ya que no es posible saber lo que hay en ellos o su profundidad incluso pueden provocar una ponchadura o caer en una alcantarilla abierta.
Efecto aquaplanning: Se produce al atravesar un charco. Es cuando el agua acumulada es suficiente para que el coche pierda totalmente la adherencia y se vaya recto. En ese caso no se debe frenar, no se debe acelerar, ni girar; lo recomendable es levantar el pie del acelerador y mantener la dirección firme hasta que el vehículo se vaya deteniendo por sí mismo, y entonces se vuelve a acelerar con precaución.
Si llueve poco; no te confíes, cuando la carretera aún no está muy mojada la lluvia es más peligrosa ya que la mezcla de grasa y polvo hacen del asfalto una superficie resbaladiza y poco adherente.
En tormentas es probable que haya una granizada, de ser así lo mejor es detenerse en un lugar seguro y esperar a que baje la intensidad.